The happiest tolder on the block

The happiest tolder on the block, novedoso estilo de crianza

Bookmark and Share

1879-1.jpg

Taconeras, vale la pena leer este libro y no hay excusas para las mamás que corren todo el día, porque si el tiempo no les alcanza, pueden ver de qué se trata en DVD tranquilas cuando sus hijos duerman. Les cuento cómo llegó a mí este best seller que ha revolucionado el estilo de crianza en Estados Unidos.

Llevé al control del año a mi hijo y la pediatra me recomendó leer este libro para enfrentar estoicamente las pataletas que se me vendrían. Le hice caso y les juro que el método que el doctor Harvey Karp plantea es muy efectivo para frenar pataletas y entender el comportamiento de tus hijos.

El pediatra plantea una nueva forma de tratar a los niños menores de cuatro años. Propone dejar la persuación y dar paso a las órdenes cortas, precisas y enérgicas. Según él intentar que tu hijo- en medio de una pataleta- entienda con explicaciones lógicas o persuasivas es imposible. Explica que hay que ver a los niños menores de cuatro años como unos ” pequeños neandertales” y por lo tanto para que ellos entiendan hay que dejar un poco de lado los razonamientos y dar paso a ordenes fuertes y precisas.

La razón: hasta los cuatro años, el cerebro está dominado por el hemisferio derecho que nos lleva a ser impulsivos, emocionales y distraidos. Todo lo que tiene que ver con razonar, analizar y actuar de acuerdo a esto está muy poco desarrollado y generalmente se ve sobrepasado por lo que indica hacer el hemisferio derecho.

Por eso Karp ofrece distintas técnicas para ayudar a los papás a enfrentar pataletas y para hacer que tus niños confíen en ti y en ellos mismos.

A la principal le llama ” ley de comida rápida” y hace referencia a lo que pasa cuando uno pide comida rápida. Generalmente el que toma tu pedido te repite exactamente lo que pediste. Esto -dice- hay que aplicarlo en el moemento en que tu hijo entra en una pataleta. Aunque suene raro, la idea es conectarse con tu hijo en su rabia, pena o frustración y qué mejor manera que en su misma frecuencia. La idea es bajar a su altura e intentar imitar sus alegatos. Por ejemplo si el niño no quiere salirse del baño y empieza a llorar, uno debería reaccionar diciendo enérgicamente en su mismo volumen ¡ no quiero salirme del baño! ¡no, no, no! las veces que sea necesario. Es impresionante cómo el niño engancha en tu reacción y entiende que tú ya sabes lo que le pasa y se calma. Una vez que está calmado recién puedes explicar corta y enérgicamente que tiene que hacerlo.

El autor dice que las palabras de cariño fracasan con los niños mañosos y propone que gestualmente representes tu enojo, frunciendo el ceño – por ejemplo- golpees tus manos con fuerza y emitas un gruñido acompañado de la palabra NO. Esto de verdad funciona y es porque para un cerebro primitivo las ordenes directas y las palabras cortas y firmes dan resultados efectivos. Es importante recordar que el hemisferio derecho del cerebro, ese que predomina en los niños de entre 1 a 4 años, entiende más gestos y tonos de voz que explicaciones y palabras.

Taconeras de verdad les recomiendo este libro o dvd, les va a servir mucho.

Pueden comparlo en amazon.com o en pilpil.cl

Cerrar ventana

Suscríbete a Embarazo por mail!

Ingresa tu correo a continuación, y recibirás diariamente un resumen de todo lo nuevo que hayamos publicado en nuestro blog.