
Hola taconeras. Seguramente muchas de ustedes deben ser madres primerizas, y como tales, los miedos y las aprehensiones deben estar muy presentes en sus nuevas formas de vida. Es cierto, la llegada de una guagua a la casa trae consigo miles de interrogantes. Pero es bueno mantener la calma, intentar relajarse frente a algunos temores (como que se ahogue en la noche mientras duerme) y disfrutar a concho el nuevo hijo. Para lograr más seguridad en la maternidad existen varios libros buenísimos que pueden leer, “Manuales de estimulación” de M. Isabel Lira (hay varios números) y “Bésame mucho” del pediatra Carlos Gonzalez, por ejemplo. Todos muy prácticos y avalados por excelentes médicos.
¿Cuáles han sido sus principales miedos y aprehensiones con sus guagua?

Cuando tuve mi primera guagua era muy poco lo que sabía de los detalles del parto. Ahora, después de tres niños y trabajando hace tiempo en esta revista, les reconozco que la información es bastante.
Pero una de las cosas que más nervio me daba de pensar era en ese famoso corte (la episiotomía) que me tenían que hacer para que mi guagua naciera y no tuviera que desgarrame. Ante eso, por lo menos para mí, lo más sano era no pensar mucho y hacerme un lavado de cerebro diciéndome que mi guagua por algún lado tenía que nacer, aunque fuera por las orejas.
Por suerte les puedo asegurar que nada es tan trágico ni terrible como a uno generalmente se lo pintan y entre la emoción de tener a tu guagua en los brazos y el ajetreo propio de la sala de partos, uno ni se de cuenta de tanto detalle y sólo está preocupada de que la guagua esté bien.
Anímense a contarnos cómo se imaginan ustedes su parto o cómo han sido las experiencias pasadas.
Un abrazo

El domingo fui a ver a una amiga que había tenido su tercera guagua después de 7 años y parecía una verdadera primeriza… No cabía más de felicidad, sin embargo, me confesó que había pasado un gran susto en el parto porque la guagua venía con el cordón enrrollado y le costó mucho nacer. Estuvieron a punto de hacerle cesárea, pero la pericia y experiencia de su doctor lograron que finalmente fuera un parto normal y todo saliera perfecto.
Esto me hizo recordar el miedo que tenía yo cuando estaba esperando mi tercera guagua y me dijieron que como estaba sentada lo más probable era que tuviera que nacer por cesárea. Por suerte finalmente se dio vuelta y tuve un parto vaginal.
En fin, cada embarazada, por muchos hijos que ya tenga, siempre tiene sus propios miedos, ya sea a la epidural, al cansansio, al ¿seré buena mamá?, ¿podré con todo esto?, la lactancia, la vuelta al trabajo, etc, etc.
Cuéntanos cuáles son tus miedos y tal vez, entre todas, te podamos aliviar un poco para que disfrutes mejor esta etapa maravillosa que estás viviendo.