Primeriza: los hábitos de un bebé

Durante mi embarazo siempre me decían: “aprovecha de dormir, que después no podrás”. Sonaba como una amenaza, sobre todo para una persona como yo que es tan buena para la pestaña. No quería imaginarme lo que me decían mis amigas: noches sin dormir porque el el llanto de la guagua. ¡Parecía una película de terror!
Durante los primeros días, él sólo dormía, era muy raro escucharlo llorar. Me decían que era normal para un recién nacido. A medida que fueron pasando los días no se veía mucho cambio en sus hábitos. Era como un bello durmiente, todo el día entregado al sueño. Sólo se despertaba para comer.
Con el tiempo se fue disminuyendo las horas de sueño. Cuando estaba despierto se dedicaba a observar, miraba para todos lados y cuando le daba hambre empezaba a refunfuñar.
En las noches, es una maravilla. No he pasado ni una en vela. Trato que se duerma como a las 21 horas, después del baño y de su leche. Por lo general no se duerme a esa hora sino a que las 23, a eso de la 01 de la mañana lo despierto para darle pecho. Toma medio dormido, pero sin ningún problema. Le saco los chanchitos y lo acuesto… ¡no sé nada más de él hasta como las 7.30 de la mañana! Yo feliz, aunque aún me faltan mis horas de sueño, puedo sentirme completamente dichosa por esas siete horas en las que duermo plácidamente.
Sé que soy afortunada por mi pequeño, además de lo hermoso que es, es un niño tranquilo. Es muy raro cuando le baja las mañas, de hecho cuando llora mucho me asusto porque no es normal en él. Al principio me preocupaba que fuera tan tranquilo y le pregunte al médico si estaba enfermo. Me dijo que estuviera tranquila, que era un niño sano y tranquilo.
Después me di cuenta que todos esos miedos eran un poco de culpa por todo lo que me dijeron durante el embarazo: “no vas a dormir más”, “los primeros meses lo pasarás encerrada en tu cas¡a” entre otras cientos de cosas que me advirtieron. Pero ahora puedo decir que ¡me saque el ¡Loto! No tengo problemas con las horas de sueño, salimos a todos lados, es un niño 4×4… está conmigo en todas. Vamos a asados, a juntas en casa de amigos. Para mí es un “Super Hijo”.


El centro Agni Yoga tiene un programa continuo de trabajo para fomentar el vínculo entre la madre, el padre y su bebé, basado en las enseñanzas yóguicas y la tecnología de Kundalini Yoga.
He leído bastante sobre los beneficios de los masajes para recién nacidos. El otro día estuve con una persona que me contó que le hacía todos los días masajes a su hijo de 3 años y que era increíble cómo bajaba las revoluciones, se relajaba y a las 8 PM ya estaba durmiendo.De ahí que me entusiasmé y esa misma noche traté de hacerle masajes a mi hija de 2 años, pero en vez de relajarla, terminó con un ataque de risa y más sobre exitada que nunca. Sin duda que la técnica y el conocimiento no estuvieron de mi parte.¿Alguien que me pueda dar una clase virtual?



