La ansiedad por ser madre

El fin de semana me junté con unas amigas recién casadas, osea de casi un año la mayoría, y me llamó la atención lo desesperadas que estaban por quedarse embarazadas. Todas planificando hasta la posición perfecta para conseguir su objetivo. Pero hoy día conversando con otra amiga que también quiere tener su segundo hijo, noté que su postura frente al tema era muy diferente a la de mis otras amigas… ella había dejado de cuidarse, pero estaba dispuesta a que en cualquier minuto, sin forzar la situación, llegara la segunda guagua. La diferencia se nota, porque hay un relajo y una entrega en las mujeres que están dispuestas a que el niño llegue cuando sea el momento, versus aquellas que con ansidad y desesperación tratan de lograrlo a toda costa.
Mi opinión sobre el tema de la maternidad es que cuando uno quiere ser madre debe estar entregada a que sea cuando Dios quiera y no desesperarse porque no resulta al primer o segundo mes. Cuando uno está con esta dispoción los hijos llegan en nuestro mejor momentoy estoy segura de que la desesperación y la ansiedad no aportan de nada.

Taconeras



A veces siento que las mujeres embarazadas somos como Transformers pero con síntomas menstruales agudos, léase, irritables, malhumoradas, sensibles, lloronas, casi bipolares.Y porqué digo Transformers, veamos:Nuestras pechugas aumentan de tamaño (aplausos de pie!!! bienvenidas y no se vayan nunca!!!), la panza se infla y crece, las caderas se ensanchan a cada lado y la cola queda enorme. El diafragma se contrae, los líquidos van y vienen dando acidez, el nervio ciático hace de las suyas. Antes dormías acostada, ahora casi sentada.Todo crece y crece y nada lo detiene hasta que sentimos que vamos a explotar.Es en ese momento que nos damos cuenta en qué clase de transformer nos hemos convertido…Algunas tendremos formas de vaca o chancha, otras de ballenas, cebras o hipopótamos, las menos, y en peligro de extinción, están divinas.Cada una con texturas nuevas, nos tuneamos con manchas, estrías, celulitis, granitos, várices, hemorroides, caries, edemas, y si me olvido de alguna otra, ¡avisen!Y sin importar qué transformers seamos ninguna evitará: no dormir ocho horas seguidas, ir haciéndose pis por la vida y cada cinco minutos, estar ansiosa y especular cómo y cúando nacera, si será sano, sentir miedo a lo desconocido…Durante nueve sabios meses acumulamos grasa para poder amamantar, expandemos nuestras caderas para darle una buena habitación, y luego, la mejor de las bienvenidas, no dormimos para que nuestro cuerpo se acostumbre a levantarse cada tres horas a darle de comer, nos hacemos pis, y tenemos que dejar todo corriendo, eso también es parte del entrenamiento, todo padecimiento y atentado contra el cuerpo, tiene un sentido: ponernos a prueba como mujeres, para convertirnos en mejores madres…Bueno, eso quiero creer…Foto:










