Aprender a calmarse
Ser mamá no es fácil. Yo creo que una puede tener cinco hijos y aún va a aprender cosas nuevas. Pero creo que lo más desafiante es ser mamá primeriza, todo lo que no se sabe, las emociones, ¡uf! Pero creo que deben haber algunos límites. Hoy día mi hermana, que se está quedando en mi casa con su esposo y su hijo de dos meses por las vacaciones, me despertó con unos gritos estruendosos, y corriendo escalera abajo. Iba gritando: “¡¡¡¡¡Tranquilo hijo!!!! ¡¡¡¡¡Ya va la mamá, ya voy hijo, tranquilo!!!!!!!”. Yo partí de un salto pensando que mi sobrino se ahogaba o algo terrible. Cuando llego abajo y hago las interrogaciones correspondientes, me doy cuenta de que todo se debía a que el pequeñín estaba durmiendo y depertó y se puso a llorar. ¡Pero no alcanzó a llorar ni medio minuto! Yo no soy mamá, pero le encontré mucho color al asunto. Cuando le dije a mi hermana que parecía loca de patio gritando así, me dijo “Era para que escuchara mi voz y se calmara”. Claro, tiene sentido, pero no si estás gritando por toda la casa. Yo a veces encuentro que se estresa mucho y eso hace que el bebé esté siempre muy ansioso y nervioso. Por eso, hay que lentamente aprender a calmarse con los hijos, ¿o no? A ustedes ¿les ha pasado? ¿Qué es lo más difícil de ser mamá primeriza? ¿Cómo lo manejaron? ¡Cuéntennos!

Taconeras
















