¿Mamá joven o vieja?

Antes de que alguien se sienta ofendida con el título, por si acaso no considero “vieja” a las mayores de treinta – de hecho yo estoy dentro de ese grupo-, pero hay que reconocer que a esta edad uno sí se siente un poco más madura para ciertas cosas y una de esas es la maternidad. Por ejemplo, yo no tengo hijos aún y cuando empiezo a pensar en ellos claramente me siento muchos más preparada que cuando tenía 25, -ahí creo que muero de incompetencia!-, pero debo reconocer que la energía y la capacidad de hacer las mil cosas que requiere un niño, se hacen más cuesta arriba cuando traspasas ciertas edades y en este sentido las menores de 30 tienen esa ventaja, una energía desbordante para acompañar a los niños a acampar o a hacer lo que se les ocurra. Pero finalmente lo importante en cualquier edad es tener las ganas y la motivación de ser la mejor madre posible. Yo por mi parte reconozco que prefiero ser una mamá “vieja”, ya que mi grado de madurez no lo hubiera permitido cuando era más chica. ¿Y ustedes se quedan con las menores o las mayores?




