
Muchas veces había escuchado a embarazadas quejarse porque no sentían mucho a su guagua y eso las preocupaba, pero nunca me había tocado oír a una mamá hablar de lo contrario! Mi prima es ese caso, ella se queja de que tiene a un fútbolista dentro de su guata y realmente esta agotada con las patadas del futuro campeón, ya que después de esas muestras de energía todos juramos que sí o sí tiene que ser deportista! En fin alguna vez les ha pasado que su hijo se mueve demasiado llegando incluso a despertarlas en la noche?
Tengo una amiga que está esperando su primera guagua y el otro día nos preguntaba qué cosas tenía que comprar sí o sí para tener cuando naciera.
Entre todas las que ya éramos mamás empezamos a darle una lista, pero ahí nos dimos cuenta de que en varias cosas no coincidíamos. por ejemplo, para mí el intercomunicador no es algo esencial, pero una de mis amigas dijo que no podía salir a ninguna parte sin él. Otra decía que el chupete, mientras una la miraba con cara de qué por ningún motivo hay que acostumbrar a la guagua a eso.En fin, me quedó claro que no todas las experiencias ni necesidades son iguales, así que me animé a preguntarles a ustedes, taconeras, cuáles son o han sido los indispensables para sus guaguas recién nacidas.
Anímense a contarnos para hacer la mejor lista.

Taconeras, no sé si ustedes sienten lo mismo, pero para mi el acto de amamantar a tu guagua es algo tan íntimo que no debiera interferirnadie más que tu hijo y la madre. Se los pregunto porque últimamente (y no sé por qué), me ha tocado ver a varias mujeres dando pecho en lugares públicos a sus guaguas (sobre todo en el Metro). Pero mi tema no pasa por el acto en sí, sino que por la actitd despreocupada de estas muujeres que quedan liternalmente desnudas de torso para alimentar a sus hijos como si estuvieran en el living de sus casas (incluso después de que se los despegan del pecho). Sí, sé que dar de comer a un hijo es el acto de amor más grande, pero también siento que en ese proceso se tiene que generar en un ambiente de intimidad apropiado y que se puede solucionar con cosas tan sencillas como usar un pañal para cubrirse o en algún lugar que no esté atestado de gente.
¿Qué opinan ustedes? ¿Han vivido situaciones cómo esta?

Taconeras, ¿han escuchado el típico consejo de “déjalo llorar” o, no lo malcríes? A una no le hace mucho sentido cuando lo escucha, sobre todo porque tu primer instinto es siempre correr a satisfacer todas las necesidades de tu bebé. Bueno, mi hermana tiene un hijo de casi un mes y cuando nació, dormía todo el día, yo lo único que quería era que llorara para poder tomarlo y calmarlo, pero nada. Dormía, comía, y seguía durmiendo. Pero ahora está siempre despierto, muy atento, y que no soporta quedarse solito, pero le carga que lo tomen en brazos. Lo que le gusta es que lo pongan en su sillita nido que, para más comodidad, ¡vibra! Esto a mi me suena casi a peticiones de artista, ¿estará criando mi hermana a un niño mañoso? ¿tendrá alguna influencia esto a tan pequeña edad? Bueno, les cuento que los expertos dicen que, sobre todo cuando son pequeñitos, está muy bien que corras a tomarlo cada vez que llora, y que satisfagas todas sus peticiones, ya que él sentirá tu cariño y amor. Es cuando empiezan a crecer que debes empezar a darles un poco de independencia para descubrir y explorar su mundo, sin correr cada vez que te lo pidan, sino dejándolos encontrar sus propias soluciones.
Y ustedes taconeras, ¿les han dado este típico consejo? ¿cómo han enfrentado las pequeñas mañas de sus hijos? ¿han sabido cuándo ayudarles y cuando alejarse un poco?¿qué consejos pueden darnos?

Taconeras, hace unos días una amiga se convirtió en tía por segunda vez. De más está decir que está absolutamente “chocha” con la idea de tener a una niñita de dos años y un recién nacido para regalonearlos a más no poder. Cuando su cuñada ya estaba entrando al octavo mes de embarazo le pregunté cómo le pondrían a la guagua, que era hombrecito, pero ella dio que no tenía idea y que sólo iba a saberlo cuando le viera la carita.
“¿Pujar para que salga un N.N. sin poder llamarlo de ninguna manera?”, pensé. Lo cierto es que al final le encontré toda la razón. Hay veces en que nos apuramos y hasta obsesionamos con encontrar el nombre perfecto para nuestros hijos y, al final, sentimos que su rostro y personalidad poco tiene que ver con el elegido. Después de todo, el nombre dice mucho de una persona y creo que uno logra comprender aspectos de su personalidad a partir de él. Finalmente esta guaguita llegó al mundo sólo como un recién nacido y terminó llamándose Santiago. Su mamá lo sintió, lo miró y ella misma lo bautizó; así de simple.
Y ustedes, ¿cómo escogieron el nombre de sus hijos? ¿Hay algo que las haya inspirado a tomar esa decisión?

Taconeras, les cuento que el fin de semana estuve en una reunión familiar donde el motivo central de la junta fue ver cómo nuestro sobrino menor (de 4 meses) se metía por primera vez a la piscina. La verdad es que pensamos que no le gustaría porque el agua estaba bien helada, pero al final su mamá le puso de estos pañales tipo calzoncillo y ¡feliz se mojó las patitas! Obviamente estaba bañado en bloqueador factor 60 y con un gorrito, pero al parecer su primer acercamiento con esta “tina gigante” fue mejor de lo que todos esperábamos. Eso sí, cuando el agua le empezó a llegar más arriba, comenzó a quejarse. Creo que para ser su primera vez, esos 10 minutos en el agua fueron más que suficientes.
Y ustedes, ¿cuándo metieron a sus guaguas por primera vez al agua fría? ¿Cómo reaccionaron?