“Las expectativas del primer nieto”

*Ganadora del Concurso Blogueras 2010
“Será un ingeniero, dice el abuelo; un gran arquitecto sería perfecto, mejor un artista, qué horror un poeta…” ¡¡¡Grande!!!, Pancho Puelma no pudo reflejar mejor lo que sucede en una familia cuando nace el primer nieto. Seguro que más de algunos padres se han sentido identificados con esta canción.
¿Acaso no basta con que sea feliz? Es lo que toda la familia quiere en primer lugar, pero como eso lo dan por obvio, porque nació rodeado de amor, con abuelos y padres que le darán todo lo que esté a su alcance, etc…, hay que atribuirle más y más responsabilidades, desde el primer día de vida.
Antes de que nazca, todos se sienten culpables al exigir que el primogénito sea rubio, moreno, crespo, alto, bajo, de ojos de tal o cual color, porque todos se remiten a lo políticamente correcto: “Que nazca sanito”. Y cuando ya nace sanito ¿ qué viene?
Yo les voy a contar y creo que muchas compartirán mi opinión, mis queridas madres “taconeras”. A eso de los 6 ó 7 meses, sino antes, en alguna comida familiar o almuerzo dominguero, comienza la elección del jardín infantil o en casos más extremos, del colegio. Debe ser inglés, porque es el idioma del futuro y sin inglés no se hace nada. Sí, “te compro el discurso”, aunque así como no hacer nada…lo dudo. Otros, se van por el lado religioso o, más bien, valórico, como yo le he puesto a esta postura, que por lo demás, es la que comparto. Pucha qué importante es criar a hijos con valores en este mundo tan contaminado y competitivo. A mi parecer, es más necesario que el inglés.
Pero no es así de fácil la cosa, porque los padres tampoco se la llevan gratis. Lamentablemente estas opiniones se transforman en discusiones, donde tu marido pelea contigo o tú con sus padres o tú con tu marido, porque él defiende a sus padres y así se hace una “majamama” que no tiene ningún sentido si pensamos que el niño tiene sólo unos pocos meses en este mundo.
Todos nos reconciliamos nuevamente, pasa el invierno, en el que por lo general una está más estresada, y llega la primavera y después la navidad. Llenamos nuestro corazón de ese hermoso ambiente navideño de paz y amor que comienza los primeros días de diciembre, aunque en algunos supermercados y malls a finales de octubre, hasta que tu marido te hace la pregunta del millón: ¿dónde vamos a pasar la navidad este año? No me remito a las respuestas porque podría ocupar mucho tiempo, contándoles mis argumentos, ya que modestia aparte, me considero una experta en estos temas.
Con todo esto quiero concluir que la llegada de un nieto es lo más hermoso en la vida y debiera ser motivo de alegría y de unión más que de discusión.
Finalmente, da lo mismo quien tenga la razón, abuelos o padres. Después de ser protagonista de varios enfrentamientos de este tipo, pienso que todo lo que los abuelos hacen y dicen es por ese amor inmenso que le tienen a su nieto o nieta y quieren que no cometa errores en la vida.
Sin embargo, lo importante es amar al nieto por lo que es y no por lo que ellos quieran que sea y conformarse con que sea feliz… haga lo que haga.









