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Un llorón de proporciones

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Ahora entiendo porque a los hombres les cuesta tanto llorar cuando son grandes, lo que pasa es que ¡agotan sus lágrimas cuando chicos! Les juro que esta teoría nació luego de que el fin de semana lo pasará fuera de Santiago con un matrimonio amigo donde Julián, su hijo de dos años, se dedicó a llorar el día entero. Y las razones de su llanto dan paraun tema aparte. En fin lo único que se me cruzaba por la cabeza al ver al lindo, pero llorón Julián es que espero que si algún día tengo un hijo, este no sea llorón, porque la verdad es que es simplemente agotador. ¿Chicas y ustedes conocen a algún llorón?

Qué espero de mis hijos?

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Hace un tiempo, cuestioné el legado en la vida de mis hijos. ¿Qué es lo que espero de ellos?

Que sean felices desde ya, pero también, que sean concientes de ello. Que vivan con los ojos bien abiertos, palpitando segundo a segundo el sentirse vivos.

Deseo que puedan tener la mente clara cuando la dificultad los abrume y decidan en la justa medida. Que no se ahoguen en un vaso de agua, que solo se preocupen por las cosas importantes, y que estén atentos al mensaje que aporta la vida en cada experiencia, por más complicada que sea.Que uno más uno, a veces, no es dos, las excepciones existen.

Que tengan una actitud positiva frente a la vida, siendo los protagonistas de su accionar y no, víctimas de su mal pasar.

Es mejor vivir con una sonrisa, en vez de una queja. Que todo pasa, nadie es imprescindible, la vida continúa, sólo deben acompañar a la ola,  y no ser revolcados por ella.

Que encuentren la energía de los elementales. Que sean agradecidos y se rijan por los preceptos naturales del ser humano noble, que vivan plenamente cada momento, sin hacer ni hacerse daño.

Que valoren los bienes materiales, y el esfuerzo. Que tengan capacidad de goce, una sexualidad libre de prejuicios mentales y un hobby que los haga volar, sentirse Dios. Que puedan sostener y guiar a otros…

Que descubran el sentido de su vida, y se mueran convencidos de haber cumplido su misión.

Deseo que sean felices…

The happiest tolder on the block, novedoso estilo de crianza

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Taconeras, vale la pena leer este libro y no hay excusas para las mamás que corren todo el día, porque si el tiempo no les alcanza, pueden ver de qué se trata en DVD tranquilas cuando sus hijos duerman. Les cuento cómo llegó a mí este best seller que ha revolucionado el estilo de crianza en Estados Unidos.

Llevé al control del año a mi hijo y la pediatra me recomendó leer este libro para enfrentar estoicamente las pataletas que se me vendrían. Le hice caso y les juro que el método que el doctor Harvey Karp plantea es muy efectivo para frenar pataletas y entender el comportamiento de tus hijos.

El pediatra plantea una nueva forma de tratar a los niños menores de cuatro años. Propone dejar la persuación y dar paso a las órdenes cortas, precisas y enérgicas. Según él intentar que tu hijo- en medio de una pataleta- entienda con explicaciones lógicas o persuasivas es imposible. Explica que hay que ver a los niños menores de cuatro años como unos ” pequeños neandertales” y por lo tanto para que ellos entiendan hay que dejar un poco de lado los razonamientos y dar paso a ordenes fuertes y precisas.

La razón: hasta los cuatro años, el cerebro está dominado por el hemisferio derecho que nos lleva a ser impulsivos, emocionales y distraidos. Todo lo que tiene que ver con razonar, analizar y actuar de acuerdo a esto está muy poco desarrollado y generalmente se ve sobrepasado por lo que indica hacer el hemisferio derecho.

Por eso Karp ofrece distintas técnicas para ayudar a los papás a enfrentar pataletas y para hacer que tus niños confíen en ti y en ellos mismos.

A la principal le llama ” ley de comida rápida” y hace referencia a lo que pasa cuando uno pide comida rápida. Generalmente el que toma tu pedido te repite exactamente lo que pediste. Esto -dice- hay que aplicarlo en el moemento en que tu hijo entra en una pataleta. Aunque suene raro, la idea es conectarse con tu hijo en su rabia, pena o frustración y qué mejor manera que en su misma frecuencia. La idea es bajar a su altura e intentar imitar sus alegatos. Por ejemplo si el niño no quiere salirse del baño y empieza a llorar, uno debería reaccionar diciendo enérgicamente en su mismo volumen ¡ no quiero salirme del baño! ¡no, no, no! las veces que sea necesario. Es impresionante cómo el niño engancha en tu reacción y entiende que tú ya sabes lo que le pasa y se calma. Una vez que está calmado recién puedes explicar corta y enérgicamente que tiene que hacerlo.

El autor dice que las palabras de cariño fracasan con los niños mañosos y propone que gestualmente representes tu enojo, frunciendo el ceño - por ejemplo- golpees tus manos con fuerza y emitas un gruñido acompañado de la palabra NO. Esto de verdad funciona y es porque para un cerebro primitivo las ordenes directas y las palabras cortas y firmes dan resultados efectivos. Es importante recordar que el hemisferio derecho del cerebro, ese que predomina en los niños de entre 1 a 4 años, entiende más gestos y tonos de voz que explicaciones y palabras.

Taconeras de verdad les recomiendo este libro o dvd, les va a servir mucho.

Pueden comparlo en amazon.com o en pilpil.cl

Aparece otra tendencia de crianza

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imagen-1.pngPerdonen taconeras por el largo de esta post, pero pienso que vale la pena. Creo que a estas alturas ningún padre desconoce que los niños pequeños nos tienen en el vilo. Que quede claro que estoy generalizando, pero nuestra personalidad culposa por el poco tiempo que les dedicamos impide que seamos capaces de hablarles con firmeza cuando corresponde.

En los últimos años han aparacido varias tendencias sobre la crianza que postulan una nueva forma más efectiva de educar: dejar de lado la tiranía de parte de los papás y recurrir a herramientas como la persuación, el establecimiento de los límites claros, explicarles calmadamente que lo que están haciendo es malo o inadecuado y, sobre todo, la estimulación y premiación cuando se portan bien, aunque también decir firmemente un NO, cuando corresponda.La verdad es que esa forma de educar me hace mucho sentido y coincide con mi personalidad y forma de ver la vida. Pero acabo de leer algo que me llamó la atención porque cambia todo lo que los médicos han recomendado en los últimos años. El pediatra estadounidense, Harvey Karp, lanzó un libro llamado “Portanse bien” (de uno a cuatro años de edad), que ha revolucionado los dogmas de la crianza en USA.

Postula que el cerebro de los niños hasta los cuatro años es muy primitivo, porque está completamente dominado por el hemisferio derecho, que es impulsivo, emocional, distraído y que toma decisiones rápidas, por lo que frente a estas características la persuación no tiene ningún significado para ellos y las palabras de cariño fracasan con los niños mañosos. En cambio, las órdenes cortas, directas y energéticas dan más resultados.

Este doctor ofrece consejos para comunicarse de manera eficaz con los niños sin caer en contradicciones que lleven a los padres a preguntarse si deben ser más severos o más indulgentes, si deben premiarlos o no; contradicciones que terminan torturando a los padres. Pone un ejemplo en su libro que lo copio textual: “Si un niño se entretiene botando la comida al suelo mientras almuerza, explicarle dulcemente que está mal lo que hace, porque él necesita alimentarse y, además, está ensuciando, es un error garrafal. Sólo logrará que el niño se enfurezca más”. Sugiere por lo tanto lo contrario: “Si a usted le hierve la sangre, frunza el ceño, golpee sus manos con fuerza unas cuantas veces y emita un sonido sordo como un gruñido acompañado de la palabra ‘No’. Con seguridad el niño dejará de portarse mal de inmediato, porque para un cerebro primitivo nada da más resultado que órdenes directas, con palabras cortas y firmes. El tono de voz debe reflejar su rabia. Al igual que los gestos como fruncir el ceño, levantar las cejas, sacudir la cabeza, abrir exageradamente los ojos..”

El pediatra Harvey Karp asegura que con este método se acaba con el 50% de las pataletas en sólo unos segundos y se logra prevenir entre el 50% y el 90% de los arrebatos antes de que se produzcan. El doctor también entrega diversas técnicas para reforzar comportamientos positivosInteresante o ¿no?, ¿De qué manera estás criando a tus hijos?, ¿qué piensas sobre esta nueva forma de educarlos?

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