La ropita del bebé y cía.

Cuando nos enteramos que estamos embarazadas (y antes también), empezamos a ver qué necesitamos comprar a nuestro bebé. Recorremos todos los locales proveedores de nuestras ilusiones…Hasta el más mínimo detalle tenemos grabado a fuego en nuestra cabeza. Sabemos exactamente cómo ambientar su habitación, vamos acopiando ropita, juguetes, cuna, mantas, baberos, chupetes, trabapuertas, tijeritas, jabón, perfumes, adaptadores.. y sí, todo viene bien para calmar nuestra sed de compra (que para nuestros hombres, las cosas que adquirimos resultan poco prácticas) pero para nosotras, es la satisfacción de sentir que vamos tachando ítems de la wishlist, esa lista perfectamente planificada…Es que nada debe faltarle a nuestro bebé!
Y es de esa manera que luego, cuando nacen, hacemos mea culpa (obvio que interna, jamás a vivas voces, eh!), de las porquerías que compramos, y nunca usamos… Seguir leyendo »




