La elección del pediatra no es menor

La elección de un buen pediatra es difícil, sobre todo si no tienes ninguna referencia. La primera visita fue cuando mi bebé tenía 8 días. Fue una odisea escoger el doctor.
Primero pensé en el pediatra que recibió a mi hijo, pero nunca supe cómo se llamaba. Después me acordé del doctor que lo vio en los días que estuvimos en la clínica, pero fueron como 4 los que pasaron por la pieza a revisarlo. Nunca pude hacerme una idea de cómo eran, salvo una doctora que era muy seria. Cuando pregunté su nombre me dijeron que era el médico jefe en Pediatría. La verdad no me gustó, demasiado seriota y pesada a la hora de responder.
Descartando esas posibilidades empecé a preguntar por doctores entre mis cercanos. Enconces recibí una avalancha de recomendaciones: pediatras de los hijos de mis amigos, el doctor amigo y hasta el pediatra que me veía a mi (a él lo descarte porque seguramente no estaría tan actualizado ¡ja!). Al final ninguno me gustó. Entonces recurrí a la web de la clínica y revisar uno por uno a los pediatras. Primero descarté por rostros, me quedé con los que su foto me simpatizó. Después elegí sólo hombres, (no sé porque esta preferencia, quizás es un poco machista. ¿Sexto sentido?) Y por último, por año de titulación. Pienso que están más actualizados a estos años. ¡Ah! Debo reconocer que también discriminé por universidad en que se tituló. Quizás fui un poco quisquillosa, pero era lo que sentía que tenía que hacer. Seguir leyendo »





