Bebé por cesárea…a cerrar la boca.

Una amiga tuvo a su beba hace poco y me contaba su experiencia de mamá recién estrenada:
¨Mi bebe nació, genial, hermoso… pero por cesárea. El doctor me recomendó “NO HABLES” porque te va a doler todo, por favor….
Mi mamá se ocupó (gracias al cielo!) de filtrarme las visitas el primer día, así que “sólo” eran mi mamá, papá, hermana, hermano, cuñada, abuela, tío, suegra, suegro y mi marido…
Si, leyeron bien… De un buen filtro quedaron ¿nada más? 10 personas…
Todos sabían que estaba dolorida y no podía ni debía hablar.
Bueh… Además: Clínica privada, mucho confort, diario y regalitos, PERO era un abrir y cerrar de puertas constantes: Una enfermera que me pedía datos… y me hacía hablar… Luego otra … te pregunta que querés comer. Después el médico… Aparece otra que te quiere vender la foto… La peluquera del bebé… El teléfono que sonaba…. La puericultora… La Neonatóloga… Las nurses…
El médico otra vez…. ¿No hablaste, no??? “Doctor, vinieron 24 personas, y todas me preguntaban cosas A MI!”
A todo esto el bebé lloraba… ¿¿Qué querría?? ¿Lo pongo en la teta? ¿Cómo se cambia un pañal? ¡Limpiar el ombligo, puaj!
Sólo quería que me trajeran una almohada (tan solo eso!) y a cada uno que venía le preguntaba… “no, yo sólo te tomo el pedido de almuerzo” “no, yo solo soy neonatóloga” “no, eso a fulanito”… ¡¡¡Porque no se ponen un cartelito!!!




