
No hay nada que me de más asco que cuando a una guagua se le cae el chupete al suelo se lo vuelvan a poner. Imagínense la cantidad de bacterias, microbios y bichos que tiene el suelo… cuánta gente camina con los zapatos sucios y para qué voy a seguir detallando. La cosa es que es el suelo y más aún la calle es un asco.
Por eso, hay que estar siempre preocupada de tener una buena higiene del chupete, esterilizarlo (hervirlo) una vez al día en los primeros meses de vida de tu hijo y cada vez que se cae al suelo de tu casa lavarlo bien con agua. ¡Jamás con la boca de la madre! como muchas, en casos de urgencia seguramente lo hacen…Si se cae en la calle, esperar hasta poder lavarlo bien con agua y jabón o hervirlo. Quizá sea mejor andar siempre con un chupete de respuesto.

Taconeras estoy un poco desesperada. No consigo que mi guagua agarre el chupete y creo que es algo relamente útil y necesario. Es cierto que cuando nació, ( tal vez porque soy primeriza y no sabía los beneficios del “pacifier” como le dicen los gringos) no quería por nada del mundo que lo usara, pero hoy pienso distinto y creo que es demasiado necesario y sacador de apuros.
Les contaré que he probado con distintas marcas, modelos, tipos, materiales, etcetera, etcétera, y no lo logro. El problema es que mi guagua despierta dos o tres veces en la noche, cuando creo que sería más útil usarlo y por más que trato, el chico no quiere el chupete . Además estoy tratando de quitarle la papa de la noche y pienso que una buena manera de hacerlo es confundirlo con el bendito chupete, pero como van las cosas me tendré que hacer la idea de seguir dándosela y por supuesto despertándome, porque no puedo dejarlo llorar!!!.