Me parece que el tema de la maternidad, nos sobrepasa a todas.
Es algo tan importante, fundacional, milagroso, pleno, revolucionario, profundo, intenso, emocionante, maravilloso, soberbio, expectante, misterioso, tan misterioso, disruptivo, trascendente…
Realmente provoca un cambio 180 grados en nuestra manera de encarar la vida, los problemas, y especialmente, en la toma de decisiones. Cosas que antes pasabas por alto, ahora toman un rumbo distinto, y es motivo de discusión, o de revisar ciertos valores, tomar una nueva postura.
Pasa que al convertirnos en mamá, nos hace dejar de lado, por un tiempo, nuestro sueños, nuestras aspiraciones, nuestra vida anterior, nuestras motivaciones. Ahora la prioridad el bebé, pensamos. Y eso es cierto, y así debe ser, especialmente durante el primer año de vida, generan mucha demanda, y dependen exclusivamente de nosotras.
Pero también hace que nos perdamos un poco en el laberinto complicado que tenemos como cabeza. Parece ser que reseteamos todo, y quedamos en la Mamá.
Y acá surge la cuestión. Por más mamás que seamos, no hay que perder el foco, ya que ante todo somos MUJERES. Personas con distintos roles, mil funciones, y seguimos adquiriendo títulos, más responsabilidades, y con tanto bagaje encima, sepultamos y nos olvidamos quiénes somos.
Hagamos una lectura interna, y pensemos qué hay de nosotras en nuestra vida actual, qué queremos, hagamos un plan de objetivos personales, corporales, profesionales,o lo que se te ocurra, y a ponerse en marcha para alcanzarlos.
Tiremos un salvavidas y a rescatar la Mujer que somos!!!
Estemos cansadas de estar cansadas!
Propongo el Mujer Emergency…