
El doctor Michel Odent –uno de los más reconocidos cientificos en el área del embarazo y parto, defensor de la lactancia materna y quien ha abogado en infinidad de artículos y libros por la importancia de retomar el instinto materno por sobre los procedimientos medicalizados– dice: “En la hora siguiente al nacimiento, dejen en paz a la madre”
Nada, absolutamente ningún invento moderno ha podido sustituir la perfección de la naturaleza. Cuando un bebé nace, lo más beneficioso es que esté inmediatamente con su madre. No es normal ni natural el clásico llanto que se escucha en las salas de parto. El recién nacido llora porque espera que alguien lo recoja y lo abrace. Se siente abandonado y violentado, y responde con estrés, hasta que pierde fuerzas para seguir luchando y se duerme. A los que se le separa de su madre al nacer lloran diez veces más.
¿Qué es lo más natural e idóneo para ti y tu guagua? Que inmediatamente después de nacer, esté contigo. Este primer encuentro con tu hijo es ÚNICO e IRREPETIBLE. Al nacer debe ser colocado inmediatamente en el abdomen o el pecho de su madre. Todos los procedimientos que se le hacen al niño al nacer pueden esperar, basta el ojo y el oído experto para chequear que todo esté bien. Seguir leyendo »

En el contexto de La Semana de la Lactancia que se realizó la semana pasada, dos expertos recalcan sus beneficios y la importancia de fomentar instancias que permitan prolongar el amamantamiento, idealmente hasta los seis meses, como mínimo.
La leche materna es, sin duda alguna, el mejor alimento que un niño puede recibir en sus primeros meses de vida. “Sus beneficios nutricionales e inmunológicos, tanto en recién nacidos de término como prematuros, han sido ampliamente demostrados en la literatura médica. Además, la promoción del soporte afectivo y emocional, mediante el apego entre su madre e hijo, encuentran su terreno más fértil en la intimidad de la lactancia”, señala el doctor José Andrés Poblete, gineco-obstetra de la Unidad de Medicina Materno-Fetal de Red Salud UC. Seguir leyendo »

Ayer hablaba con una amiga que no veía hace un buen tiempo y me contaba cómo estaba su hija, la que acaba de cumplir cuatro años. Estábamos en eso cuando la Camila me cuenta de que desde que tuvo a su hija esta mucho más sensible, me decía que cuando veía noticias de niños desamparados o en situaciones de riesgo social se le apretaba el corazón y me comentaba que eso antes no le pasaba, es ahora que es madre que un nuevo sentimiento nació dentro de ella y la ha hecho ser más empática con el dolor ajeno, sobre todo si hay niños involucrados. La verdad es que como yo no tengo hijos, me cuesta ponerme en su lugar, pero estoy segura de que al ser madre todo tu mindo cambia y claramente se nota de distintas formas. Quizá a la Camila se le nota en la sensibilidad.

Me ha tocado estar con muchas embarazadas este último tiempo y es muy rico ver que todas te dicen que es una etapa privilegiada y que la están aprovechando al 100%. Algunas se ponen más sensibles, otras más melancólicas, y a otras les toca sentir muy mal, pero cada una a su manera aprovecha su embarazo. Muchas veces me he puesto a pensar lo afortunadas que somos las mujeres de tener esta posibilidad, aunque nos toque más pega, en el sentido de que al fin y al cabo somos nosotras las que tenermos que estar ahí siempre y para todo. Pero a pesar de eso, creo que tenemos mucha suerte de ser madres, de engendrar en nuestro cuerpo un ser humano y vivir esa experiencia que es única e incomparable.

Si estás esperando a tu hijo, o incluso si ya eres madre, te cuento que Pampers, junto a Unicef sacó la primera Guía de Apego. Redactada por las docentes de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica, María Pía Santelices y Chamarrita Farkas, junto a la neuropsiquiatra y docente, Amanda Céspedes. Esta es una sencilla guía que te enseña cómo generar un apego saludable con tu hijo, en qué momento darle en el gusto y cuándo dejarlo ser un poco más independiente, además de consejos específicos y ejemplos. También incluye el apego paterno, ya que madre y padre son extremadamente importantes, así como tíos, abuelos, y amigos. También encontrarás información científica que te ayudará a entender por qué es tam importante el apego para la salud mental y las relaciones sociales que tu hijo establecerá en el futuro.
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Fotografía: Gentileza Pampers

Para varios hombres el tema de la maternidad no es nada fácil. A parte de sentir que se les viene una gran responsabilidad encima y que tienen que ponerse “serios”, porque llegará una tercera persona a sus vidas, a muchos les cuesta lograr una conección real con su guagua durante el embarazo. A diferencia de las mujeres, no la sienten, por lo tanto no saben bien cómo comunicarse con ella. Pero, tanto para nosotras como mujeres y futuras madres como para nuestra guagua, es necesario que los papás se involucren desde el principio, y ¿cómo hacerlo?… Aquí va una pequeña receta.
Sin presionar, intenta que tu marido o pareja te haga cariño en la guata y tu comienza a hablarle a tu bebé. Así, él sentirá que hay alguien ahí dentro y descubrirá la importancia de comenzar una comunicación. Invítalo a los cursos de preparación para el parto, que asista al nacimiento y que tenga un contacto físico con la guagua apenas nazca.
Varios estudios señalan que si el hombre participa en todo el proceso se sentirá más maduro, partícipe y entregado. Le ayudará a desarrollar más su afectividad, sensibilidad y lo hará más tan protector como la mamá. No se sentirá excluido. Si se logra esto, la paternidad será algo muy agradable y no una carga que tienen que sobrellevar de por vida.