
En Chile, en el verano del año 2008 la incidencia de listeriosis se cuadruplicó. En sólo cuatro meses se igualó el número de embarazadas infectadas con esta enfermedad a las del quinquenio 2001-2005.
Hoy, felizmente esta patología está más controlada, principalmente porque los ginecólogos nos hemos preocupado de informar a nuestras pacientes embarazadas. Por lo mismo, siempre es bueno recordar sobre los cuidados que se deben tomar en torno a esta peligrosa enfermedad.
La listeriosis es una enfermedad causada por consumir alimentos que contienen la bacteria Listeria monocytogenes, de particular riesgo para personas inmunocomprometidas, bajas defensas inmunológicas, y en especial grave para la vida de embarazadas, fetos y recién nacidos. Es una bacteria que sobrevive en el ambiente y puede, entonces, contaminar superficies y envases donde se guarde o manipule alimentos. Sobrevive, también, a 4º Celsius, por lo tanto la refrigeración de un alimento que ya venga contaminado no es suficiente para eliminarla. Según un estudio del INTA, en Chile la mayoría de las mujeres embarazadas infectadas por esta patología la adquirieron a través del consumo de mariscos. Seguir leyendo »

La espera de un hijo requiere no sólo del cuidado de la futura madre y del control médico, también necesita que su entorno familiar garantice todas las medidas necesarias para procurarle el ambiente más sano posible.
Este requerimiento se hace más oportuno frente a las numerosas y delicadas enfermedades infecciosas, algunas de ellas particularmente dañinas y delicadas para la salud de la madre y el desarrollo intrauterino de su hijo. De allí la importancia de prevenir y controlar la posible incidencia y contagio de estas patologías.
Nos preocupa pesquisar una serie de enfermedades infecciosas durante esta etapa de la vida de la mujer porque son de potencial riesgo para las madres y además porque ellas las pueden transmitir a su hijos, en la gestación o en el parto o la lactancia. Seguir leyendo »

La obesidad es un factor de riesgo para numerosas condiciones de salud como la diabetes, hipertensión, alto colesterol, derrame cerebral, enfermedades del corazón, ciertos tipos de cáncer y artritis. Una persona con un índice de masa corporal (IMC) de 25 o más se considera con sobrepeso y la obesidad se considera si es 30 o mayor.
En Chile se sabe que las tasas de obesidad poblacional han aumentado y que nos estamos acercando peligrosamente a las cifras de países como EE.UU. En el caso de las mujeres chilenas la tasa es de 30 a 35% en edad fértil, lo que ha traído consigo que los problemas de infertilidad asociados a la obesidad sean hoy uno de los principales motivos de la consulta ginecológica.
En el caso de las niñas, el sobrepeso puede llevar a una menarquia precoz por aumento de la masa grasa y mayor producción de estradiol en el tejido graso. Mientras que en la adolescencia se pueden producir disfunciones ovulatorias del tipo del ovario poliquístico.
Por su parte, las mujeres embarazadas que suben mucho de peso o que son obesas tienen mayor riesgo de padecer diabetes gestacional, hipertensión del embarazo o preeclampsia, que es un cuadro riesgoso para la madre o el feto, y puede requerir de interrupción precoz del embarazo.
La experiencia de Estados Unidos nos ha demostrado que si no se toman las medidas a tiempo y que si el ginecólogo – quien es el médico de cabecera de la mujer – no se hace parte de este problema, las patologías asociadas a la obesidad irán en aumento. Así como hace 30 atrás los ginecólogos debimos enfrentar el reto de reducir las tasas de mortalidad infantil y materna, hoy nos toca ser parte activa en la prevención de la obesidad, que se ha convertido en la pandemia del siglo XXI y lamentablemente nuestro país lidera las cifras en Latinoamérica.
El gineco-obstetra debe advertirles sobre los peligros asociados a esta condición y la motivación que les deben dar para que logren bajar de peso.
Dr. Hernán Muñoz,
Vice-presidente de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología (SOCHOG)

Aceptar problemas de infertilidad es para la mayoría de los que viven esta situación un tema doloroso, que muchas veces se mantiene en secreto pensando que son los únicos que les toca vivir este tipo de experiencia.
Lo cierto es que son cada vez más las parejas que presentan problemas de infertilidad. La buena noticia es que hoy la tecnología en medicina reproductiva ha avanzando a pasos agigantados y en la gran mayoría de los casos es posible conseguir un embarazo.
Es importante tener presente que la fertilidad es un asunto de pareja. Por ello, el hombre y la mujer deben evaluarse en forma simultánea. Esto permitirá identificar con certeza el problema y someterse a un tratamiento oportuno.
Seguir leyendo »