La entrada al colegio

Hoy fui a dejar a mi hija al colegio y nuevamente fue un drama. Basta con que vaya yo para que se pegue a mis pantalones y no quiera ponerse ni siquiera el delantal. Cuando la acompaña mi marido o los hermanos grandes, no pasa nada y se queda feliz, pero conmigo, todo va mal. Las profesoras me dicen que cuando me voy, se queda feliz y todo se le pasa al minuto, así que ya ni siquiera me da cargo de conciencia. Es increíble cómo los niños pueden llegar a manipular.Sólo queda armarse de paciencia y no caer ante esa miradita inocente que pareciera suplicar que no la dejemos sola. Y a ustedes, cómo les ha ido con esos primeros días de clases





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