Un cambio de “casa”

¿La casa se amolda al niño o el niño debiera almoldarse a la casa? Esa es la pregunta clave que todas nos hacemos cuando nuestros hijos empiezan a caminar y a agarrar todo lo que se les cruza por el camino. Todo el esfuerzo del mundo que pusimos en decorar nuestra casa estilosa y solo para “grandes” se desvanece en un dos por tres cuando nacen los hijos. Hay que empezar a tapar los enchufes, a sacar los adornitos chicos a baja altura, las mesa de centro si es de vidrio taparle las puntas o simplemente cambarla por otra, y así suma y sigue… Pero el otro día una mujer que fue mamá a los 40 por primera vez, contó que lla no había sacado absolutamente nada de su casa. Que su hija se había tenido que amoldar a vivir en una casa de grandes y que cada vez que osaba acercarse a un objeto indebido, ella de decía NO. La verdad es que no se qué es lo mejor, porque tener una casa inocable es una lata para los niños, pero también desarmar todo lo hecho por cosas temporales no es la idea….. Quizá el punto medio sea sacar exclusivamente lo más peligroso y el resto que el niño aprenda que no puede sacarlo o acercarse…
¿Qué opinan, les pasó?

Taconeras











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