¡No quiero a mi hermano!

Es inevitable que la mayoría de los niños, al llegar un nuevo hermanito sienta unos celos incontenibles y comience la tortura para los padres. Muchos niños se sienten amenazados, ya que si antes eran el centro de atención, ahora tienen que compartirlo y eso muchas veces genera rabia y frustración, por lo que los niños se empiezan a poner más rebeldes e indiciplinados, todo con tal de llamar la atención. Lo importante es que los padres sepan de esto e intenten equilibrar la atención entre ambos hermanos para que la llegada de un nuevo hijo no sea motivo de malos ratos con el hijo mayor. Igualmente hay aspectos positivos dentro de este escenario, ya que muchos niños aprenden a ser mejores para destacar y convertirse en un modelo para su hermano chico. Así que madres taconeras si están pensando en tener un segundo hijo prepáranse para los celos!





Deja tu comentario!