
Ayer, en otro post, escribió Artemisa y puso sobre la mesa un punto que me parece interesante discutir. Ella cuenta que vive en Canadá y que quiere ligarse las trompas porque definitivamente no quiere ser mamá porque no le gustan los niñosy no tiene paciencia con ellos. Su marido la apoya al 100% y asegura que actualente la gente se está dando cuenta de que hay millones de cosas por hacer en este mundo aparte de la crianza.
Mi intención está lejos de querer enjuiciar a Artemisa, ya que creo que son temas muy personales en los que hay que respetar las diversas posturas, pero no es la primera vez que escucho de alguien que no quiere ser madre por opción, por eso me gustaría dejar planteado el tema para conocer cuál es la opinión de ustedes, taconeras, mamás y no mamás.

Embarazadas, acabo de leer algo que me llamó la atención y quizá les sirva durante su embarazo y período de lactancia. No se si algunas saben de la existencia de la leche purita para embarazadas con DHA. Éste es un ácido grado omega3 que está presente en peces y vegetales marinos y se ha comprobado que tiene una gran incidencia en el desarollo y fortalecimiento del sistema nervioso, especialmente, en el cerebro. Curiosamente Chile, que es un país que tiene una gran cantidad de productos marinos, tiene un consumo notablemente bajo en estos productos, lo que hace que este ácido graso esté en un nivel muy inferior en la leche materna. Es por eso que el minsterio de Salud está incentivando a las madres embarazadas a tomar leche purita con DHA, lo que genera embarazos más prolongado, un menor riesgo de embarazos prematuros, de tener depresión post-parto y diabetes durante el embarazo. En cuanto a los niños, se ha visto que tienen una mayor capacidad de aprendizaje y memorización, además de los miles de beneficios que tiene el omega3.
Si quieren informarse más sobre el tema

Queridas taconeras, estoy feliz con este cambio de temperatura, dejar los chalecos y empezar a usar ropa más liviana que hacen que se vea mi guata en todo su esplendor, sentirme más fresca, etc. pero ha sido un poco brusco el cambio y el primer asomo de primavera ha traído consigo la temible alergia. Aromos, plátanos orientales y otros que vuelan en mi trayecto de mi casa a la oficina y viceversa… me pica la nariz, la garganta, me despierto en la noche y en la oficina me sueno todo el día… Pensé que sería un año en que me tendría que aguantar, en un acto masoquista y resignado (siempre me preparo tomando remedios desde agosto) y ni siquiera pensé en preguntarle al doctor… pero le pregunté y… ovbio, -me dijo- para que vas a sufrir si hay remedio para eso estando embarazada… no lo podía creer, estoy feliz y aliviada! así que taconeras embarazadas ya saben, no dejen de preguntarle nada a sus doctores porque al parecer tienen solución para que todo sea lo mejor posible…

Para muchos el temor a que los niños se caigan se transforma en un problema, ya que un golpe en la cabeza nunca es bienvenido, por eso ha sido creado Thudguard un casco para niños desde los 6 meses a los 2+ años, diseñado para ayudar a absorber y reducir el impacto de un golpe en la cabeza producido por una caída o colisión, desde la altura de cada niño en un mundo de superficies duras. El casco se vende llamando al 02-494 5813 y pronto se estrenará en tiendas.

Pil Pil es una compañía formada por mamás para mamás. Una arquitecto, una ingeniero comercial y una diseñadora se juntaron para vender a través de internet productos de diseños bien pensados, de buena calidad y muy bonitos, que faciliten la vida a las mamás. Acá encontrarás las cosas que ellas han soñado tener para sus hijos y que son difíciles de encontrar en Chile.
La ropa es 100% algodón de Pima, originario de Perú, famoso por sus fibras largas y sedosas, que dan a la ropa una suavidad muy especial y aseguran que las prendas perduren en el tiempo sin deformarse.
Si buscas algo especial, busca en Pil Pil, tal vez lo encuentres.
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Taconeras, ayer me enfrenté a una situación terrible. Tuve que sacarle sangre a mi guagua. Antes había tenido que hacerle otros exámenes, pero nunca como este. Aunque pienso que podría haber sido peor, fue muy penoso ver cómo lloraba el pobrecito, que fue bastante valiente, porque lloró al rato del pinchazo. Yo parecía loca cantándole mientras lo afirmaba para que no se moviera y el corazón se me partía.
El tema es que me dio mucha pena, pero una pena diferente. Era como si a mi también me estuviera doliendo. Al parecer eso es lo que sentimos las mamás cuando nuestros hijos sufren, es raro, pero tiene que ver con esa conexión especial que tenemos con ellos. No sé si han sentido lo mismo, para mi fue un sentimiento totalmente desconocido.